lunes 23 de enero de 2012

Nudos en la garganta, pedacitos de recuerdos

Hoy pasé por el buffet español, aquel en el que pasamos momentos muy agradables, me vinieron mil recuerdos a la mente y en vez de ponerme triste, echarme a llorar y maldecirte... le di gracias a Dios porque El en su infinita sabiduría sabía que tu no eras para mí y que alguien mejor me está esperando en la corniza de un edificio que aun no conozco, en el asiento reservado de un vuelo que no he tomado, en la esquina de la carretera que aun no he recorrido... en el buffet argentino donde no he comido, hasta que la encuentre a ella y bebamos juntos aquel vino tinto que se quedó esperando dentro de una botella que sólo mira y mira los versos que te escribo."

P.D.: Como bien dice mi amiga Frida Romo Velasco:



"No son nudos en la garganta, son pedacitos de recuerdos... por tanto anda y ve".

jueves 5 de enero de 2012

Que no te busque, no significa que no te ame

Que no te busque, que no te mire, que no te llame
no significa que como me reclamaste, ya no te ame,
es solo que respeto el acuerdo que jamás hablamos
pero que ambos sabíamos que se tenía que cumplir;
que no te mire cuando me miras no significa
que ahora ignore que existas y que tu mirada me dedicas,
es sólo que ahora no puedo permitirme
dejarme llevar por la emoción;
que no te escriba no significa
que hallas dejado de ser mi musa,
es sólo que ahora tus labios han sido ultrajados
es sólo que ahora tus besos han sido secuestrados
es sólo que ahora tu cuerpo, que era mi cuerpo
tu cuerpo que era mi vida, ahora huele a vainilla
y yo prefiero "Nautica" como mi aroma para sobrevivir.

jueves 24 de noviembre de 2011

El silencio de las cosas suele ser tan sórdido

El silencio de las cosas suele a veces ser tan sórdido, tu cuerpo esperando que pinte mis vivencias sobre su lienzo virgen, una mirada que sólo llega a la mitad de la memoria y entonces, como si nada, muere... ya me habían dicho que todas las noches firmas complicidades con la luna, pero nunca me dijeron que las estrellas también escondían tus secretos, pronto acallas el hambre de mis besos regalándome el poema que escribiste nuestra última noche; en tanto huyes, haces tu equipaje y me dejas el recibo sin pagar de todas las deudas que quedaste a deberme, de todos los abrazos que quedaron en el aire y de todas las palabras que se quemaron en la chimenea junto a tu libreta de poemas que nunca concluiste.

domingo 6 de noviembre de 2011

Escrito con mi sangre hasta la muerte

Ya estaba planeado todo, desde hace días todo iba tomando forma dentro de mi cabeza, el momento crucial se acercaba y nervioso, intentaba evitar el morderme las uñas, parte esencial de mi plan maestro, dejé crecer 40 días mis uñas del dedo meñique, anular e índice de mi mano derecha, así mismo mi mano izquierda que no sabía lo que tramaba su compañera, daba leves toquidos sobre el escritorio y de tanto en tanto, tecleaba sin que yo me diera cuenta memorias que me encuentro desde hace media vida recopilando en un diario, las uñas de vez en cuando se paseaban sobre una lima y se afilaban para lo que vendría, es entonces justo ahora el momento de que se lleve a cabo tan fatal idea, como gacelas mis uñas rasgaron las venas de mis muñecas y cogieron cuanta sangre cabía en el espacio aire que se sitúa justo detrás de la cutícula, amamantaban sus depósitos hasta quedar casi vomitando sangre y casi a punto de desfallecer, pude ver como escribían primero letras, palabras y por fin, poesías; ese era su plan, escribir todas las ideas que de mi mente salían sin necesidad de coger la pluma, sin necesidad de tocar las teclas, sin necesidad de que yo viva, es así que han planeado que muera escribiendo, espero que mi mano izquierda aun tenga la fuerza de marcar a Urgencias, antes que se acabe el día.

lunes 17 de octubre de 2011

La diferencia entre siempre y a veces.

La diferencia entre siempre y a veces puede llegar a ser tan simple,
como que siempre te extraño, pero solo a veces me atrevo a decirlo;
como que siempre te recuerdo, pero solo a veces te recuerdo sin sentir dolor;
como que siempre te diría te amo, pero solo a veces puedo decirlo como en este escrito,
por eso es que siempre quiero que recuerdes que solo a veces me olvido de ti,
los pocos instantes en que recuerdo que ya no te tengo, descansa mi amor.

jueves 6 de octubre de 2011

¡Dios existe! Steve me lo dijo...



Le dije a Steve Jobs que llegando al cielo me mandara un SMS y por supuesto que lo hiciera desde su iPhone 5.

(¿O acaso creen que no se desarrolló?

Es solo que se llevó consigo el único prototipo que se había ensamblado)


Pues bien le pedí eso, que me revelara la gran verdad acerca del símbolo universal del cristianismo, ya que quería saber si de verdad existe Dios... había puesto dentro del zapato mi celular con la ilusión aquella con la que se espera un Día de Reyes en que recibíamos un regalo por habernos portado bien, pero justo a la hora de dejarlo dentro, el típico sonido de aviso de nuevo mensaje me hizo tomar con emoción el celular y ésto fue lo que recibí...


-Estimado Anthony
(claro tenía que llamarme como se les conoce a los Toños en Gringolandia):

Te envío este mensaje desde mi "iPad 3" con velocidad de transmisión "luz celestial", que como verás ha superado al 3G por mucho, Dios me dio permiso de enviártelo después de tanta insistencia de mi parte, ya que los costes de operación los absorbe directamente el departamento de transmisiones de datos celestial, así que no esperes recibir otro mensaje más de mi parte, mejor nos vemos dentro de muchos... muchos... ¡muchísimos años acá arriba! y platicamos todo lo que quieras platicar porque seguro que acá nos vemos, ya que revisando la lista de espera estás ahí apuntado
(la fecha me la reservo) en letras bordadas con hilo de oro, pero recuerda ser siempre un buen hijo, un buen hermano, aprende a perdonar y a perdonarte que eso es lo más cabrón que debes trabajar pero tú puedes, sabemos ambos de lo que eres capaz y día con día lo debes de tener en cuenta.

Pórtate bien, recuerda que ahora estando yo acá cerca del gurú mayor de todas las ciencias, puedo influir para que te manden un mejor trabajo, mucha salud y sobre todo humildad que a veces te hace falta y hasta mal llegas a caer
(acéptalo), pero sabemos que no lo haces con intención, es sólo la vida que te ha hecho un poquillo duro, así que a desempolvar ese corazón y a darle mantenimiento (sin contar el bajarle a las grasas saturadas que lo debilitan).

Duerme tranquilo hijo adoptivo a través del diseño gráfico y la tecnología, tu "MAC G6"
(¿?) te espera ahí afuera así que búscala, lucha todos los días y demuestra tu fuerza interior (nada que ver con el malparido FUA) y ya descansa, que por eso mañana andas haciendo bostezos de león en el trabajo, ahora ya sabes de primera mano que Dios existe y que al igual que Maradona con aquel gol polémico hecho por "la mano de Dios" también nuestra querida empresa APPLE y nuestros productos estrella, han sido tocados por el dedo de Dios y cada día serán mejores, así que por último te dejo un sabio consejo ahora que he abandonado mi cuerpo y ahora soy pura energía y pura conciencia... XD

 ¡Déjate de tonterías y no andes comprando partes de ensamble en la Plaza de la Computación que al final de todo te salen más caros que una iMac y mejor amárrate el pinche estómago y deja de acudir a los antros de perdición y ahorra para tu MAC!

Ya verás que hasta un iPod de 2 TB
(¿?) te terminarás comprando.

¡He dicho! Atte.: "Tu amigo de siempre Steve".

P.D.: "Sé feliz, Dios está a tu lado y yo también, ¡cabrón consentidote!"



Nota de último momento: "Michael Jackson y su suegro Elvis son mis nuevos compañeros de nube... pero Michael tocando el arpa es muy buen cantante y Elvis no deja de sudar como oso en primavera y aquí no hay toallas como las que usaba en  sus conciertos... así que si notas un poco lluvioso estos días ya sabrás porqué se cargaron tanto las nubes" XD

lunes 3 de octubre de 2011

Viviendo mi duelo de haberte perdido

Por amarte mi corazón he dejado al borde de un precipicio, la tierra ha gritado que no te ame tanto pero no hago caso si de tu amor preciso, la luna esta noche ha copulado con las estrellas mas cercanas y se le mira un tanto triste, sabe que sexo no es lo único de lo que vive el hombre que ama y la mujer no sólo de amor vive, la lluvia, tus ojos claros, tu cabello negro, tus manos con tacto de terciopelo, eso es lo que ha quedado en mis recuerdos tristes, toma tu equipaje, tu olvido y tus oídos que ya no escuchan y deja que las cosas sigan su camino, aunque ya no estés jamás conmigo.

domingo 2 de octubre de 2011

"Despedida" por Paul Geraldi

Conque entonces, adiós. ¿No olvidas nada?
Bueno, vete... Podemos despedirnos.
¿Ya no tenemos nada qué decirnos?
Te dejo, puedes irte...
Aunque no, espera, espera todavía
que pare de llover... Espera un rato.

Y sobre todo, ve bien abrigada,
pues ya sabes el frío que hace allí afuera.
Un abrigo de invierno es lo que habría
que ponerte... ¿De modo que te he devuelto todo?
¿No tengo tuyo nada?
¿Has tomado tus cartas, tu retrato?

Y bien, mírame ahora, amiga mía;
pues que en fin, ya va uno a despedirse.
¡Vaya! No hay que afligirse;
¡vamos!, ¡no hay que llorar, qué tontería!
¡Y qué esfuerzo tan grande
necesitan hacer nuestras cabezas,
para poder imaginar y vernos
otra vez los amantes
aquellos tan rendidos y tan tiernos
que habíamos sido antes!

Nos habíamos las vidas entregado
para siempre, uno al otro, eternamente,
y he aquí que ahora nos las devolvemos,
y tú vas a dejarme y yo voy a dejarte,
y pronto partiremos
cada quien con su nombre, por su lado...

Recomenzar... vagar...
vivir en otra parte...
Por supuesto, al principio sufriremos.
Pero luego vendrá piadoso olvido,
único amigo fiel que nos perdona;
y habrá otra vez en que tú y yo tornaremos
a ser como hemos sido,
entre todas las otras, dos personas.

Así es que vas a entrar a mi pasado.
Y he de verte en la calle desde lejos,
sin cruzar, para hablarte, a la otra acera,
y nos alejaremos distraídos
y pasarás ligera
con trajes para mí desconocidos.
Y estaremos sin vernos largos meses,
y olvidaré el sabor de tus caricias,
y mis amigos te darán noticias
de "aquel amigo tuyo".

Y yo a mi vez, con ansia reprimida
por el mal fingido orgullo,
preguntaré por la que fue mi estrella
y al referirme a ti, que eres mi vida,
a ti, que eras mi fuerza y mi dulzura,
diré: ¿cómo va aquella?

Nuestro gran corazón, ¡qué pequeño era!
Nuestros muchos propósitos, ¡qué pocos!;
y sin embargo, estábamos tan locos
al principio, en aquella primavera.
¡Te acuerdas? ¡La apoteosis! ¡El encanto!
¡Nos amábamos tanto!

¿Y esto era aquel amor? ¡Quién lo creyera!
De modo que nosotros -aún nosotros-,
cuando de amor hablamos
¿somos como los otros?
He aquí el valor que damos
a la frase de amor que nos conmueve.
¡Qué desgracia, Dios mío que seamos
lo mismo que son todos! ¡Cómo llueve!

Tú no puedes salir así lloviendo.
¡Vamos!, quédate, mira, te lo ruego,
ya trataremos de entendernos luego.
Haremos nuevos planes,
y aun cuando el corazón haya cambiado,
quizá revivirá el amor pasado
al encanto de viejos ademanes.

Haremos lo posible;
se portará uno bien. Tú, serás buena,
Y luego... es increíble,
tiene uno sus costumbres; la cadena
llega a veces a ser necesidad.

Siéntate aquí, bien mío:
recordarás junto de mí tu hastío,
y yo cerca de ti mi soledad.

sábado 17 de septiembre de 2011

Hay veces que te recuerdo...

Hay veces que te recuerdo desnuda, toda tú, toda entera,
con tu frágil cintura sosteniendo el ritmo de la espera,
te recuerdo a detalle, tu cabello, tus tristes ojos y tu boca,
tu risa, tu aliento, tus palabras salidas del pensamiento,
tu mirada que denotaba ternura, tu misticismo en cada paso,
recuerdo tus manos, tu piel, el lunar a la altura media de tu espalda
y de nuevo tu sonrisa sincera, tus ojos ahora sonrientes.

Recuerdo el timbre de tu voz como si estuvieras a mi lado ahora,
tu risa por usar la ropa inadecuada, por el color de mis pantalones
pero todo eso son recuerdos que se deslavan a cada día con la lluvia,
erosionado se encuentra mi corazón, fragmentado por los recuerdos,
recuerdo nuestros momentos a solas en nuestro palacio de hierro,
tantos recuerdos que se aglutinan en el fondo de mis pensamientos
y regresan una y otra vez, como mi insistencia de saberte viva.

Y hay veces que te recuerdo como más me gusta recordarte,
sin ojos, sin boca, sin manos, sin cuerpo, sin ideas, sin forma,
sin enojo, sin lágrimas, sin gritos, sin reclamos, sin esperas,
porque así te puedo poner cualquier nombre, cualquier rostro
y puedo volver a enamorarme de tu ternura, de tu paciencia,
porque así, puedo buscar tu sonrisa, tu mirada, tu pasión
en la mujer que ahora tengo en mi palacio, durmiendo en mi alcoba.

miércoles 14 de septiembre de 2011

Hay noches inciertas

Hay noches, noches desnudas que no tienen siquiera un velo que les cubra sus miserias, que destilan hedor de muerto, que erizan los cabellos a la par del maullido de dos gatos fornicando; soledades, tristezas disfrazadas de alegrías que confluyen a un sólo punto, la oscuridad de un callejón donde duerme el indigente, la calle vacía y sólo un par de tacones a lo lejos, noches que me causan espanto de sólo pensarlas, cierro los ojos e intento conciliar mis ideas con la almohada esperando que me mande el sueño reparador, pero no será esta noche, porque hay noches, terribles noches de insomnio que sólo buscan desgarrar mi espalda con esas feroces garras llamadas destino; ya vendrá la calma, cuatro soles y el bullicio de la gente me salvarán nuevamente, de estas terribles noches que me condenan a escribir y escribir, hasta quedar postrado frente a la oscuridad de mis pensamientos atribulados y rotos.